Hay quien cree que hay días
malos y lo único que esperan es cerrar su ojos para que todo acabe; yo no. Mi
perspectiva es distinta creo que son días distintos con retos y decisiones de
alto impacto.
Estaba un día Diógenes en la
esquina de una calle riendo como un loco. -¿De qué te ríes?, preguntó uno que
pasaba por ahí. -De lo necio que es el comportamiento humano, respondió. -¿Ves
esa piedra que hay en medio de la calle?
Cuentan de un niño que nació
miope se acostumbró desde niño a ver la vida de forma borrosa, hasta que un
día, con la ayuda de los lentes de otro niño, experimentó que la realidad es
nítida, clara, bella y con muchos colores.
No soy de los que se espantan
cuando escuchan palabras altisonantes, pero si me llama la atención ver que las
personas cuando más acomplejadas son, más las utilizan.