Modesto Lule Zavala msp
Tocan el timbre de la casa donde vivo, salgo a ver y es un joven que asistía a nuestra iglesia hace algunos meses. Le saludo y le pregunto cómo se encuentra, después le digo: ̶ ¿Qué milagro que vienes a visitarnos? ̶ Vine a ver a los doctores para mis últimas revisiones y quise pasar a saludarlos: ̶ Te agradecemos mucho y nos da alegría saber que ya estás mejor.
